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Te gustan los trenes, te vas a Suiza y alucinas con la composición de los trenes, luego alucinas con la cantidad y variedad de tráfico ferroviario, luego alucinas porque parece que estás dentro de una maqueta…

En Italia descubres rarezas ferroviarias como un tranvía que de repente es un funicular.

En Austria descubres que el empeño del emperador en unir la capital de su Imperio con su puerto marítimo más importante logró lo imposible: atravesar los Alpes en tren.

En esos viajes has utilizado líneas de montaña en un estado excelente, soportando un tráfico de viajeros y mercancías alucinante con todo tipo de tren. Con sus viejos y retorcidos trazados en pendiente, lo típico que en tu país se abandona por obsoleto, aquí se mantiene y mima para ofrecer un servicio de la más alta calidad.

Y vuelves a tu mundo, donde no hay trenes convencionales porque no son eficientes desde el punto de vista de la operación, no se transportan mercancías por ferrocarril porque es muy difícil rentabilizar la circulación de un tren, las líneas de montaña deben cerrarse porque son obsoletas y no ofrecen un servicio atractivo… y tu mente está en el siguiente viaje que vas a hacer, los trenes, paisajes y gente involucrada con su trabajo que vas a volver a ver y que tienen soluciones técnicas para todo…

Y entonces te interesas por la historia de estas líneas, por sus sistemas de explotación, por la operación de los servicios, el material rodante…  y te das cuenta de que ya tienes una “trastienda” suficiente como para ayudar a los demás a descubrir lo que a ti tanto te gusta y tanto has disfrutado.

Con este blog pretendo difundir en idioma castellano o español todo lo referente a los ferrocarriles más apasionantes del mundo y animar a los interesados a visitarlos. Gracias por seguirme.

Encontrarás más información sobre mí aquí.
También edito el blog www.transporteavanzado.com

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